Destino Moscú

 

Celebran la clasificación Guzmán, Messi, Acuña, Mascherano y Pablo Pérez (Agencia EFE)

En una noche perfecta de Lionel Messi, Argentina derrotó por 3-1 a Ecuador de visitante y gracias a los resultados de Brasil–Chile y Perú–Colombia logró la clasificación directa al mundial de Rusia 2018, terminando tercera en las eliminatorias de CONMEBOL.

Por Nicolás Martín Timossi (nicolasmtimossi@hotmail.com)    Por Nicolás Martín Timossi (nicolasmtimossi@hotmail.com)

 
Argentina venció a Ecuador 3-1 en Quito y consiguió clasificar a Copa del Mundo que se disputará el año que viene en Rusia, tres goles de Messi y un juego colectivo que fue de menor a mayor fueron las claves para que la Selección vuelva a disputar el torneo más importante de fútbol. La derrota de Chile 3-0 ante Brasil y la igualdad 1-1 entre Perú y Colombia fueron resultados que ayudaron a lograr el objetivo.

 
Al igual que en 2009, el 10 de octubre se convirtió en una fecha que los argentinos no van a olvidar (aquella vez el gol agónico de Martín Palermo para vencer 2-1 a Perú). Esta noche la albiceleste pudo superar todas las adversidades como jugar ante un rival sin presión, en la altura, no poder concretar las oportunidades de gol, la falta de confianza y la idea de que los demás equipos de la eliminatoria consigan resultados que eliminen a Argentina.

 
No había manera de comenzar peor el partido para Argentina. Sólo tardó 39 segundos Ibarra en anotar el 1-0 para Ecuador luego de un error de Mascherano. Tras esto el equipo amarillo manejócon buen criterio la pelota y trató de crear nuevas oportunidades.

 
Sin embargo a los 12 minutos una buena conexión en la puerta del área entre Di María-Messi en la que Lionel abrió la pelota para “Fideo”, pisó el área y recibió una asistencia ideal para anotar el empate. Tras esto el equipo creció y consolidó seguridad . Pasaron siete minutos cuando Angelito envió un pase a los pies del rival, Lio presionó, robó y tras avanzar un par de metros, remató fuerte arriba al primer palo y dar vuelta el marcador.

 
Durante el resto del primer tiempo, Argentina se manejó bien con o sin posesión del balón, no pasó sustos aunque cometió varias faltas innecesarias que podrían haber complicado el resultado. Un hombre clave en la defensa de estos ataques ecuatorianos fue Darío Benedetto que despejó varios centros y fue víctima de una infracción. Que simuló en una situación peligrosa para los locales.

 
En la segunda mitad Sampaoli ordenó que el equipo baje el ritmo y no presione de manera intensa, sino que retrocedan sin meterse dentro del área. Esta estrategia dio resultado y a los 17 minutos, luego de un pelotazo, Messi controló la pelota, encaró rodeado por 4 rivales, con Benedetto y Di María libres, Lionel decidió definir por arriba del arquero que estaba mal parado anotando un nuevo hat-trick con la celeste y blanca, un golazo del 10 para sentenciar el partido.

 
El resto del encuentro fue un trámite donde ningún equipo volvió a pasar sobresaltos. A minutos del final ya se celebraba en el banco de suplentes el triunfo y la euforia se desato cuando el árbitro concluyó el partido. Jugadores, cuerpo técnico y demás fueron a festejar con los hinchas que viajaron a Quito.

 
Terminó la veda de los jugadores con la prensa

 
El capitán Lionel Messi fue uno de los tantos protagonistas que volvió a dialogar con los medios: “Estuvimos un poco alejados de la prensa y la gente, creo que sirvió para acercarnos más. Si todos vamos de la mano todo va ser más fácil […] Fue injusto lo que pasó en el Mundial (el de Brasil) y las dos Copa América. Terminamos sufriendo para entrar en este Mundial y ojalá se nos dé una vez por todas. Disfrutar la clasificación y prepararlo de a poco. El equipo va a cambiar, va a ser otro y va a crecer”, explicaba Lionel.

 
“Hubiera sido una locura no estar en el Mundial. El grupo no se merecía esto. Varios vienen siendo discutidos pese a haber jugado tres finales consecutivas y hoy era un día importante para todos, especialmente para los que están hace más tiempo”, finalizó Messi.

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En Búsqueda de la Efectividad

En un año que resultará clave para el futuro de la Selección, nuestro redactor estrella vuelve de su letargo para desentrañar los números de la Gestión Bauza, una dirección técnica tan incipiente como, de momento, floja.

pape Por Nicolás Timossi (pape_timossi@hotmail.com)

Este año Argentina se juega el pase al Mundial de Rusia 2018. Sólo quedan 6 partidos para saber si la Selección clasifica de manera directa, por medio del repechaje (zona en la que se encuentra actualmente) o se queda sin Copa del Mundo hasta 2022 como mínimo.

La tabla de posiciones de las eliminatorias se encuentra con Brasil en primera posición con 27 puntos, Uruguay segundo con 23, Ecuador y Chile en tercer lugar con 20, luego quinto Argentina con 19 puntos y Colombia (que se estaría quedando fuera del Mundial) cosecha 18 puntos. La Selección podría estar en cuarto lugar, pero una mala inclusión de un jugador de Bolivia ante Chile le significó los tres puntos al equipo trasandino que había igualado 0-0

En marzo próximo tendrá sus primeros dos encuentros del año. Ante Chile como local (en las próximas horas se decide si en El Monumental o La Bombonera) y Bolivia de visitante, sin duda son partidos difíciles que habrá que encarar. Las restantes cuatro fechas serán contra Uruguay en tierras charrúas, Venezuela en territorio “Vinotinto”, con Perú en nuestro país por última vez en estas eliminatorias y la última jornada visitará a Ecuador.

Hasta el momento la “Albiceleste” fue dirigida por Edgardo Bauza en 6 partidos donde tuvo un flojo rendimiento y pésimo juego (a excepción del último match ante Colombia) cosechando dos triunfos y la misma cantidad de empates y derrotas, ocho goles a favor lo mismo en contra. Lionel Messi y Lucas Pratto son los goleadores de este ciclo con dos tantos cada uno.

De la mano del “Patón” Bauza Argentina concretó resultados decepcionantes e inesperados (derrota ante Paraguay 0-1 de local y 3-0 contra Brasil en Belo Horizonte, empate con Venezuela y Perú 2-2 ambos), aunque las victorias fueron valiosas (1-0 enfrentando a Uruguay, 3-0 frente a Colombia).

El mal juego y la mala racha provocaron la impaciencia de la gente colocando a Bauza en la cuerda floja. El triunfo ante los “Cafeteros” fue un respiro  ante algunas críticas injustas. No hay que olvidar que con él de entrenador Argentina todavía no jugó amistosos que sirvieran para probar sistemas de juego y jugadores, pocos días tuvo plantel completo entrenando previo a los enfrentamientos y se suma el condimento de los conflictos de AFA que no cesan, disputa por la presidencia, mal desempeño de la Comisión Normalizadora, deuda con los clubes y viceversa.

Mientras tanto los argentinos esperan que en los próximos duelos se despliegue un juego vistoso o efectivo que signifique la suma de varios puntos, y si es posible que se disputen amistosos que le puedan servir a Bauza de cara al duro año que se viene.

 

Frustraciones que se renuevan

Mientras el periodismo carnicero y el público claman por una revolución total del plantel del Seleccionado tras la derrota ante Paraguay, el foco del verdadero problema que aqueja al combinado nacional queda cada vez más lejos: una presión que ya se vuelve insoportable.

 

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Una imagen que comienza a repetirse. Sin Messi, Argentina sacó 2 puntos de 9 en disputa. Telam | Raúl Ferrari

 

20161014_124125.jpg Por Leo Timossi (leotimossi@hotmail.com)

 

Renovación. Volver algo a su primer estado, dejarlo como nuevo, reestablecer algo que se había interrumpido, sustituir una cosa vieja por otra nueva de la misma clase, reemplazar algo.

Hay una palabra que sonó fuerte en Córdoba, que hizo eco en las paredes del Mario Alberto Kempes. Flotó en las tribunas, en los pupitres y también en la zona mixta. No hace falta, a esta altura, que aclare de cual palabra estamos hablando, porque también se la escuchó en las escuelas, en los bancos, en los colectivos y en las oficinas desde el momento exacto en el que el uruguayo Fedorczuk hizo sonar su silbato por última vez.

 

Ahora bien; ¿Hace la uniformidad del pensamiento una verdad insoslayable? ¿No debería pasar el hincha promedio un proceso de introspección que le recuerde que no siempre puede apostar por soluciones volátiles? ¿Es el argentino revolucionario o calentón?

 

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Aunque amable y respetuoso, el Patón dejó una conferencia pobre y sin autocritica. Destino Moscú.

En concreto, tras la primera derrota del ciclo de Edgardo Bauza (uno que recién está comenzando) las críticas abandonaron las redes sociales y explotaron en Córdoba y en cada rincón del país.  Un rendimiento al que le faltaron varias luces para llegar a ser opaco, una autocrítica (al menos, pública) prácticamente nula; algunos rostros y actitudes que cansaron al hincha albiceleste. Sacar belleza de este caos es virtud, dijo Cerati, y lo concreto es que si hay algo  para rescatar de este momento es la muerte de la discusión de pintorcitos y plastinias sobre la necesidad que tiene este país de que Lionel Andrés Messi Cuccittini siga sacando pasajes Barcelona – Buenos Aires una vez por mes.

 

Lo necesitan los hinchas (el martes, el público cordobés agotó las entradas, pero le brindó muy poquito apoyo a la Selección: a los ¡dos minutos! ya pedían por Dybala e insultaban al DT) pero también Bauza y sus compañeros: Messi resuelve ecuaciones adentro y absorbe las presiones afuera. Cuando se gana, se gana por Messi, correcto, pero cuando se pierde, las culpas suelen cargar en él. En suma, una cadena de injusticias termina bordeando a un plantel que llegó a tres finales y no mereció perder ninguna.

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El goleador del City fue uno de los más resistidos por el público cordobés. Se lo vio golpeado en la zona mixta. Destino Moscú

 

Que el árbol no tape el bosque: los niveles individuales son, en líneas generales, muy bajos. Los números de Higuaín, Agüero y Di María, por citar tres casos, son incontrastables, mucho más que su rendimiento con la camiseta albiceleste. Acaso el martes, el propio “Kun” haya dibujado la mejor jugada que se le recuerda en la Selección mayor: una apilada memorable que no terminó en gol por la pericia de Justo Villar. Antes y después, muy poco para destacar. Lo mismo había pasado con el “Pipa” en Perú (un golazo propio del crack que és terminó por matizar el boletín) y luego en Córdoba. Ahora bien, ¿Existen dos delanteros argentinos (con el permiso de La Pulga) mejores que ellos dos? La respuesta es sencilla: no. No hay. Son los mejores.

 

Si dos delanteros son goleadores en dos de las ligas más importantes del mundo, y llevan un historial de ser los goleadores en dos de las ligas más importantes del mundo y técnicamente tienen capacidades superiores al resto de los argentinos que juegan en su puesto. ¿¡En qué cabeza cabe que no merecen ser convocados!?

 

Quizá, cuando el lector termine de leer este texto, el Pipa y el Kun ya hayan convertido dos goles cada uno para sus equipos europeos. ¿Acá juegan mal por qué quieren? ¿Porque bolichean? ¿Por qué no tienen ganas de venir? ¡Si no tuvieran ganas, no viajarían 20 mil kilómetros por mes para que los putee todo un estadio!

 

Es evidente, a visión de quien suscribe, que el problema de este plantel albiceleste, el máximo responsable de este quinto puesto jugadas diez fechas de Eliminatorias, es el factor anímico. Cuando el plantel arribó a Córdoba, cientos de hinchas fueron a recibirlos. Al momento de arribar al estadio, más. La comitiva nacional prácticamente no respondió ante estos estímulos. Muchos lo interpretaron (colegas, la mayoría) como una muestra de soberbia, de desprecio, de desgano. Pero esos rostros evidenciaban otra cosa: tensión. Presión. Miedo.

 

Este plantel está compuesto, en base, por un grupo de futbolistas que también son amigos. Es una realidad. Muchos argumentan convocatorias en ese plano. Salvo contadas excepciones,  la buena relación de los protagonistas (que están insisto, porque son los mejores argentinos en lo suyo) es únicamente una casualidad.  Hoy este grupo de amigos se encuentra en reuniones que no se disfrutan. En este ambiente, en ese plano, las sonrisas se encuentran únicamente en la galería de fotos del celular.

 

Renovar el plantel en forma completa podría, es cierto, cambiar el aire de un gabinete dominado por la frustración y la tristeza. Pero jugar sin los mejores es un riesgo que el argentino soberbio tiende a minimizar, creyendo que le sobran futbolistas a la altura de la Selección. Aun con 24 años de sobriedad en materia de besar copas.

 

Ganarle a Brasil en Belo Horizonte puede ser, para este grupo, materia de despegue como en el ciclo Sabella fue el triunfo en Colombia. Eso, o una recepción en Ezeiza gloriosa, cargada de amor y reconocimiento como hace tiempo no se ve. Está claro, esto último no va a suceder y es lógico que así sea. Dependerá mucho, entonces, de lo que pueda hacer Messi. Hundir o reflotar el barco está a una victoria de distancia. Pero siempre, con la renovación del periodismo antes que la renovación de los futbolistas. Siempre, hasta el final, con este plantel.

Messi, presente 105

Cuando se reinicien las Eliminatorias, el capitán de Argentina batirá otra marca, cuando supere al legendario Diego Simeone en cantidad de partidos jugados con la albiceleste. Pasado y proyección de Lionel Messi, el jugador más joven en superar el centenar de partidos con la Selección.

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Messi eligió vestir la camiseta Argentina y va camino a transformarse en el jugador con más presencias.

Por Nicolás Timossi

El crack rosarino, quien en septiembre cumplió los 105 partidos con la Selección, está a sólo un encuentro de igualar al Cholo Simeone como el cuarto jugador con más presencias con la celeste y blanca. En caso de que todo marche sobre los carriles normales, en marzo alcanzará al emblemático mediocampista y lo superará si enfrenta a Chile y Bolivia por las eliminatorias.

 
No es dato menor que el mejor jugador del mundo alcance estos números, ya que también va en camino a ubicarse en el top tres de los jugadores con más partidos jugados. Son diez más los encuentros que necesita para igualar a Roberto Ayala con 115 PJ.

 
En los 105 partidos que disputó con la albiceleste, Lionel consiguió 49 goles (Está a siete tantos de igualar a Gabriel Batistuta como máximo goleador de la selección con 56) y 32 asistencias. Participó en tres mundiales (2006, 2010, 2014), tres copas América (2007, 2011, 2015), cuatro eliminatorias (mundial 2006, mundial 2010, mundial 2014, la que está en disputa por el mundial 2018) y los amistosos (2005-…).

 
Los que más estuvieron, no tuvieron suerte

 
Javier Zanetti, Javier Mascherano y el propio Ayala son los que más partidos jugaron para Argentina, sin embargo no pudieron darse el gusto de ser campeones con la Selección.
Zanetti disputó 145 partidos entre 1994 y 2011, entre ellos dos mundiales (1998 y 2002), cinco Copa América (1995, 1999, 2004, 2007 y 2011) y dos Copa Confederaciones (1995 y 2005). En cuatro torneos obtuvo el subcampeonato (Copa América 2004 y 2007, Copa Confederaciones 1995 y 2005). Sólo por veinte segundos no gritó campeón en la Copa América de 2004 disputada en Perú, ya que Argentina derrotaba 2-1 a Brasil, pero a falta de 20” el eterno rival igualó el partido forjando los penales donde ganaría el trofeo.

 
Mascherano, quien lleva 122 encuentros desde 2003 hasta la fecha, ha competido en tres mundiales (2006, 2010, 2014) y cuatro torneos continentales (2004, 2007, 2011, 2015), siendo finalista del mundial de Brasil 2014 y del torneo sudamericano en las ediciones de 2004, 2007 y 2015. A diferencia de Zanetti y Ayala, El Jefecito está a tiempo de lograr algún título con la albiceleste, ya que tiene por delante la Copa América Centenario 2016 y el próximo mundial de Rusia 2018.

 
Finalmente, el Ratón Ayala, que jugó 115 partidos para Argentina desde 1994 a 2007. Participó en los mundiales de 1998, 2002 y 2006, la Copa Confederaciones de 1995 (fue subcampeón) y las Copa América de 1995, 1999, 2004 y 2007 (siendo finalista en las últimas dos ediciones y marcando un gol en contra en la final de 2007).

 
Cuando Messi supere en partidos jugados a Simeone, quedará en la estadística que los cuatro jugadores con más presencias en la Selección han jugado en el siglo presente y no pudieron conseguir algún título con la albiceleste. Pero no hay que apurarse, la Pulga tiene varios años de carrera por delante y está a tiempo de sumar algún título a las vitrinas de Argentina. ¿Por qué no junto con el Jefecito?

Argentina vs. Bolivia, 29/03 en Córdoba

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La última visita de la Selección a la provincia cordobesa terminó con un triunfo.

Confirmados los días y horarios de los primeros dos encuentros que disputará la Selección en 2016, el presidente de AFA Luis Segura lanzó un comunicado argumentando la localía en el estadio Mario Alberto Kempes.

En el marco de la Fecha 5 de las Eliminatorias hacia Rusia 2018, La Selección Argentina visitará a Chile en Santiago el próximo 24 de marzo, desde las 20.30. Cinco días más tarde, el 29, recibirá a su par de Bolivia en Córdoba, en el renovado estadio mundialista Mario Alberto Kempes.

La última vez que el combinado nacional hizo las veces de local en el recinto cordobés fue el 7 de septiembre de 2012, ante Paraguay, por las Eliminatorias hacia Brasil 2014. Aquel día, Argentina se terminaría imponiendo por 3-1, con tantos de Di María, Higuaín y Messi. El argentino Jonathan Fabbro descontó para el elenco guaraní.

Desde entonces, la localía se trasladó hacia Mendoza en una oportunidad (Ante Uruguay, victoria 3-0 por las mismas eliminatorias, en octubre de 2012) para regresar al Monumental de Núñez,. A propósito de esto, y en relación a las críticas que recibió por el traslado de la localía hacia el interior (lo que genera, en principio, un viaje más para los futbolistas argentinos, que en su mayoría arriban desde Europa), la Asociación del Fútbol Argentino, en la firma de su presidente Luis Segura, emitió el siguiente comunicado.

El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, los miembros del Comité Ejecutivo que la integran y los diferentes estamentos que conforman esta Casa, sienten una enorme satisfacción al poder comunicar que nuestra Selección habrá de presentarse en Córdoba el próximo 29 de Marzo de 2016 a las 20.30 horas.

El encuentro será frente a la Selección Nacional de Bolivia en el estadio Mario Alberto Kempes, en el marco de las Eliminatorias para Rusia 2018.

Este hecho ratifica la vocación de la dirigencia de la AFA junto al enfático apoyo del cuerpo técnico y los integrantes del plantel, por jugar para Argentina en diferentes lugares del país. Y, es propósito de la AFA, continuar haciéndolo en otros escenarios del interior de la Argentina en ocasiones futuras.

También resulta oportuno aclarar que la movilización, el hospedaje, la logística requerida y los gastos que demanda una transportación aérea exclusiva, imponen, razonablemente, un volumen de costos superiores a aquellos que significan estar cerca del lugar de llegada desde el exterior -concentración- y un módico traslado urbano. Y eso demandó un tiempo de debate.

Puesto que nuestra Selección jugará en Santiago frente a Chile el 24 de marzo, el cuerpo técnico de Argentina ha recomendado volar desde Santiago hasta Córdoba, permanecer para entrenar en esa ciudad hasta el 29 (día del partido ante Bolivia) y regresar después del encuentro hacia Ezeiza la misma noche, para que los jugadores que actúan en el exterior vean facilitados sus inmediatos regresos.

Esta concreción demandó muchas gestiones. Y también varias interpretaciones. Hemos escuchado y se han escrito diversas opiniones que, en casi todos los casos, imputaban a la AFA propósitos de una desmedida aspiración económica que nunca existió.

Nada de esto es cierto. Lo cierto es que la AFA lleva su Selección a Córdoba y que las autoridades de esa provincia trabajaron incesantemente para que así fuera.
Ahora aguardamos una verdadera fiesta popular.

Luis Segura
Presidente de la Asociación del Fútbol Argentino

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Desde su debut hace más de diez años, Messi pasó de ser la esperanza a convertirse en el capitán de la Selección Argentina. En ese periodo, La Pulga alcanzó la friolera de 49 goles, lo que lo deja a solamente cinco de alcanzar al mítico delantero como máximo goleador. ¿Será este año?

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La Pulga, a un paso del pedestal.

Cada vez que convierte, Lionel Andrés Messi bate algún récord. Probablemente alguna persona de su entorno sea la encargada de avisarle cuando se da esta situación, cada vez más frecuente, pero que está pronta a tocar su límite: no falta mucho para que el rosarino solo tenga por delante su propia marca.

Al momento de cerrar este análisis, el astro de Barcelona ya era el máximo goleador de su equipo, de la Liga española, de la Supercopa de aquel país y la de Europa, de la Champions y del Mundial de Clubes. Quizá, en algún momento, alcance el liderazgo en la Copa del Rey, algo que, por ahora, asoma lejano. En suma, a nivel clubes, Messi no ha sido goleador únicamente en los torneos que, por ser de menor fuste que los habituales de Barcelona, nunca disputó, como la Europa League.

Pero a nivel Selección, pareciera para algunos que los números de Messi resultan más grises, lo cual es una falacia: La Pulga está a cinco goles de alcanzar el escalón de Gabriel Batistuta y convertirse en el máximo goleador de la Selección Argentina de fútbol, un título para nada menor. Es este, probablemente, el galardón individual que más signifique para el rosarino en la única región del mundo en la que ha recibido reproches: superar esa marca, algo que logrará más temprano que tarde, lo elevará a un pedestal imposible de discutir.

A la hora de desglosar su foja de servicios, además, bien merece una aclaración: aunque muchos de sus goles con la albiceleste sean en amistosos, cierto es que las Selecciones de hoy no realizan tantas giras como las que llevaban a cabo hace algunas décadas. No obstante, de eso, Messi está cuatro goles de alcanzar a Batistuta como máximo goleador argentino en mundiales, con 9, algo que bien podría concretar si repite la producción de Brasil 2014. Además, le faltan apenas cinco tantos para igualar la marca de Hernán Crespo (19) como máximo artillero en las Eliminatorias Sudamericanas, algo que podría alcanzar este año si disputara los cinco encuentros programados.

En suma, Messi podría convertirse este 2016 en el albiceleste con más goles en su selección y en el jugador con más goles en las eliminatorias sudamericanas, con la ventaja de no haber estado presente en el inicio de esta edición por aquella fatídica lesión que lo marginó durante 60 días. A ello hay que sumarle su anunciada baja para los Juegos de Río. Lo que sí es difícil es que Messi supere el promedio del Batigol con Argentina: 0,72, producto de convertir 54 goles en 78 encuentros mientras que el crack del Barca arrasta 49 en 105 partidos, una proyección por juego de 0,47.

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Gabriel Batistuta, el máximo ídolo de la Selección Argentina desde el retiro de Maradona.

No obstante del récord individual, Messi irá este 2016 por otra marca obtenida por Batistuta: levantar dos trofeos con la albiceleste, ambos sobre la Copa América, título que Argentina deberá concretar sí o sí este año si La Pulga sueña con alcanzar al Bombardero de Reconquista en Brasil 2019.

 

Argentina Conduce: La mitad más uno

Seis entrenadores nacidos en nuestro país son los encargados de conducir los sueños de sus combinados sudamericanos hasta Rusia 2018. Curiosidades de un fenómeno éxitoso que cuesta exportar hasta el viejo continente.

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Pizzi tendrá la difícil tarea de continuar el legado de Sampaoli.

Con la confirmación en la pasada semana de que el argentino Juan Antonio Pizzi será el nuevo entrenador del Seleccionado Chileno de Fútbol en reemplazo de su compatriota Jorge Sampaoli, llegó también la reafirmación de una estadística curiosa: nuestro país conservará, de momento, la mayoría absoluta de los conductores entre las diez federaciones afiliadas directamente a Conmebol, número que podría haber mermado sí el reemplazante del DT campeón con La Roja hubiese sido de otra nacionalidad.

El número, que no es una rareza sino una continuidad de una tendencia que se acrecentó después del último lustro, resulta llamativo cuando se transporta al continente europeo: a diferencia de lo que pasa con los jugadores albicelestes, a los entrenadores les resulta muy costoso conseguir oportunidades en el continente europeo e incluso, pocos logran plasmar resultados trascendentes.

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Para muchos, Pekerman es el mejor entrenador de la historia cafetera.

De regreso en Sudamérica, con Pizzi continúan siendo seis los argentinos que conducen selecciones: Martino en Argentina, Pekerman en Colombia, Quinteros en Ecuador, Ramón Díaz en Paraguay y Gareca en Perú. Con la excepción del recién llegado, todos vienen de cumplir actuaciones destacadas (en relación a las expectativas) en la última Copa América/Eliminatorias y la cabeza de ninguno de ellos pareciera correr peligro de cara a la próxima edición centenaria.

Este relativo éxito, que encontró su puntapié en la llegada de Marcelo Bielsa a Chile allá por mediados de 2007 (reflejado por Destino Moscú en https://goo.gl/Y0aL1h) y el buen paso del propio Martino por el seleccionado paraguayo, tiene correlación en la cantidad de títulos obtenidos por entrenadores argentinos en el fútbol suramericano (obviando, naturalmente, al fútbol local) pero por razón u omisión, nunca logra dar el salto hacia un estrato más prestigioso.

La fijación sudamericana en los estrategas argentos no es novedad: desde los albores del fútbol hasta la fecha, 40 ciclos de entrenadores nacionales se han iniciado entre 8 de las selecciones extranjeras: solo Brasil se abstuvo de tener algún DT argentino a lo largo de su historia. El resto, mucho menos celoso: Bolivia se permitió ocho etapas de preparadores criollos, Chile siete; Paraguay y Colombia, seis; Ecuador cinco; Venezuela, cuatro, Perú tres y Uruguay, que tuvo un único periodo de extranjeros en el banco de suplentes, contó con Daniel Pasarella a principios de los 2000.

TRES TÉCNICOS DEBUTAN Y UN PARTIDO DE FINAL DE COPA MUNDO SE REPITE
El Flaco le devolvió la ilusión al pueblo peruano.

El dato llama la atención: Sobre diez selecciones, nueve contaron con entrenadores argentinos a lo largo de su historia. La misma cantidad refleja el análisis si el corte se realizará en el siglo XXI: las ocho selecciones extranjeras citadas anteriormente contaron al menos con un compatriota entre el año 2000 y en estos días, con 15 ciclos y 14 representantes, ya que Gustavo Quinteros, además de su actual trabajo en Ecuador, condujo a su par de Bolivia. Chile es el mejor empleador: sus últimos cuatro seleccionadores nacieron en este país y si Pizzi logra cumplir su contrato, superará la década de conducción albiceleste.

Atletico Madrid's coach Diego Simeone reacts during their Spanish Super Cup first leg soccer match against Real  Madrid at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid
Simeone alcanzó un éxito impropio para sus colegas latinos en europa.

El desafío para los próximos entrenadores estará en lograr dar el salto hacia el terreno más competitivo: descontando el excepcional caso de Diego Simeone en el Atlético de Madrid (muy lejos todavía, pero en vereda de alcanzar los registros de Helenio Herrera cuando en el fútbol no existían las repeticiones) solo los rosarinos Bielsa en Marsella y Pochettino en Tottenham alcanzaron resultados trascendentes la última temporada.

Atrás quedaron los logros obtenidos por Héctor Cúper en Valencia y Mallorca; a los más éxitosos aquí, se les hace cuesta arriba por aquellos lares: Bianchi no logró hacer pie en tres ligas distintas; el propio Ramón Díaz no tuvo jamás la oportunidad. Acaso el título sudamericano obtenido por Chile le abra la puerta al propio Sampaoli de obtener una oferta seductora desde lo deportivo, algo que otro exitoso como Alejandro Sabella esperó con la chapa de subcampeón del mundo y, por cuestiones diversas, todavía no recibió.

Messi, sin Juegos Olímpicos

El entrenador de la Selección Gerardo Martino confirmó la no convocatoria de la La Pulga en los próximos Juegos, algo que sí se dará en la Copa América del Centenario y las Eliminatorias rumbo a Rusia 2018. Icardi, Tevez, Higuaín y la violencia en el clásico platense, otros ítems de la charla que mantuvo el Tata con los colegas de La Red.
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El DT del seleccionado argentino de fútbol, Gerardo Martino, confirmó ayer que el crack rosarino Lionel Messi no irá a los Juegos Olímpicos Río 2016 aunque si participará en la edición especial de Copa América y Eliminatorias Sudamericanas 2018.
“Messi no va a ir a los Juegos Olímpicos porque habrá mucha competencia con la selección mayor”, afirmó Martino en diálogo con radio La Red a propósito de la participación del seleccionado argentino de fútbol en los Juegos Olímpicos Río 2016 a disputarse entre el 5 y el 21 de agosto próximo.
El entrenador rosarino recordó al respecto que el seleccionado argentino tendrá competencia en Copa América, en Estados Unidos; los Juegos Olímpicos Río 2016 y tres fechas por las Eliminatorias Sudamericanas para el mundial de Rusia 2018, de las que Messi no participará de la segunda.
Martino anticipó además que utilizará el cupo de tres futbolistas que superen la línea de 23 años “en una misma línea” y estaría orientada hacia la zona defensiva.
Por otra parte, el ‘Tata’ apuntó que “no es el mejor momento” para la convocatoria del delantero de Inter de Italia Mauro Icardi, consideró a Carlos Tevez como “un jugador de selección” más allá de su regreso a la Argentina para jugar en Boca y expresó su satisfacción por el rendimiento del atacante Gonzalo Higuain, goleador de la liga italiana, en el líder Napoli.
“Lo del ‘Pipita’ es una situación casi personal, quiero que le vaya bien”, subrayó.
Martino se refirió también a los incidentes entre los jugadores de Estudiantes y Gimnasia en la ciudad de Mar del Plata, en el amistoso de verano que fue suspendido por agresión entre los protagonistas: “no estamos bien de la cabeza si pensamos que un partido de verano determina algo. La parte final después de la pelea fue mas lamentable”. evaluó.

 

 

 

ENTREVISTA: “¿Querés ver jugar al mejor jugador del Mundo?”

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Padre, comunicador, emprendedor y viajero, Diego Sánchez es uno de esos tipos transparentes a los que uno puede describir a través de una anécdota. Cubriendo a la Selección Argentina de fútbol desde el 2007, Sánchez se vale de su experiencia en el periodismo de autogestión para construir una carrera que, a sus 37 años, está a un paso de enseñarle su costado más dulce.

Lo primero que uno percibe cuando se cruza a Diego Sánchez Gilardenghi (Francisco Madero, Buenos Aires – 15/01/1979) por primera vez, es que tiene por delante a un tipo más joven de lo que aparenta. No porque sea especialmente grande, ni por algún rasgo físico en particular: Sánchez es, en esencia, un chico, un pibe de 10 años atrapado en el cuerpo de un hombre más grande. De ninguna manera la comparación conlleva una relación negativa (¿Qué tan felices nos permitíamos ser en nuestra primera década?) sino que, en ocasiones, el Toro no puede evitar la sonrisa pícara, ni opacar la mirada cuando rememora tiempos de potrero y calles de tierra. A veces es un nene inquieto, de esos que no soportan el silencio y odian las horas de dormir la siesta.

En ocasiones, esta comparación se vuelve explícita: cuando Sánchez no está (como todo nene de diez años), se nota bastante su ausencia.

Llegado de Madero (un pueblo de 1400 habitantes del noroeste de la provincia bonaerense) hace 17 años, Sánchez lleva prácticamente media vida en La Plata, ciudad a la que se acercó para estudiar Comunicación Social en la Universidad Nacional y en la que se convirtió en papá de Guadalupe y Alejo. Después de diez años trabajando en el área de Deportes de la Agencia Diarios Bonaerenses (DIB), mañana cruzará sus puertas por última vez en calidad de redactor para volver a sus pagos. Entre el momento en el que un joven del mal llamado interior se anima a tirar un CV para una pasantía sin mayores expectativas, hasta este en el que un niño alegre está a punto de dar el paso más satisfactorio de su carrera, transcurre la siguiente nota.

 

VOLVER A CASA

  • ¿Te habías proyectado volver a los pagos en algún momento de tu vida o es algo que se te ocurrió en estos últimos años?
  • No sé si era parte del plan volver a Madero, aunque en realidad me voy a Pehuajó, que es cerca. Durante mucho tiempo me imaginé que iba a hacer mi vida acá. O sea, uno siempre sabe que si no te va bien está esa última opción, pero a lo mejor no pensaba que se iba a dar de esta manera. Me costó mucho tomar esta decisión; mucha gente me preguntaba y cuando me decía “¿Por qué no lo haces?” me quedaba seco, pensando. Me llevó mucho tiempo darme cuenta que tenían razón. Y cuando uno está bien, como ahora, está más lúcido y ve las cosas en perspectiva: voy a recuperar mis afectos, mis amigos, voy a estar cerca de mis hijos que es lo principal… Estoy disfrutando mucho de la ciudad en estos días. Desde que lo admití, me siento mucho más aliviado.

 

  • ¿Siempre viviste en el mismo lugar en La Plata?
  • Sí, desde hace 17 años. Hoy empecé a acomodar las cosas, algo que venía postergando porque todavía no caí y me encontré con escritos, papeles, material de la facultad… Sé qué cuando cierre el departamento por última vez va a ser muy fuerte. Y ni te digo cuando le dé el abrazo de despedida a Fede Serra, va a ser dificil.. Le debo mucho a mucha gente, y él es mi hermano platense.

 

  • Me llevo muchas cosas de esta ciudad. En este último mes he recibido muestras de cariño de mucha gente, me han llamado muchos para contarme que se alegraban por mí, por mi decisión y eso es tremendo. Lo que uno se lleva de acá es eso, más allá de lo laboral, de la experiencia. Lo hablaba ayer con mi hermano, la verdad es que me emociona mucho.

EL PERIODISMO

  • ¿Cómo es el ambiente de la Selección? ¿Es muy difícil laburar o uno se lo toma más en serio?
  • No, yo siempre digo que trabajo de la misma manera cubriendo a Maderense que a la Selección; al contrario, yo creo que es más fácil. Uno a veces no toma dimensión de que somos privilegiados: Nos acreditamos, nos sentamos en una butaca, vemos el partido desde un lugar bárbaro, tenemos la posibilidad de disfrutar del show desde la previa y el después, a diferencia de la gente que ve un párrafo de lo que pasa. Sí creo que cubrir a la Selección es jugar en las grandes ligas. Pero particularmente admiro más a los periodistas de los medios chicos, de las radios del interior…

 

  • Por ejemplo…
  • El año pasado llamé a unos chicos de Pehuajó y los felicité por el trabajo que hacen porque la verdad que me sorprendió el profesionalismo, el laburo, la seriedad… Son mucho más profesionales que muchos que van a cubrir los Superclásicos y son chicos que a lo mejor están 8 horas haciendo una transmisión de radio, tres horas de televisión, capaz para no cobrar nada, con las dificultades que conlleva una cobertura de esas: si en el Monumental cuesta muchísimo agarrar internet, imagínate lo que debe ser conseguir un ancho de banda para hacer eso en el interior. Los llamé y les agradecí.

 

  • Pero en la relación con los colegas, digo…
  • Hay de todo, como en todos lados. Yo creo que un periodista que está acreditado por un medio chico tiene la misma importancia que el que está por Reuters. Y generalmente el tipo que es grande en serio también lo entiende así. A mí me pasó, de hecho, que en un partido en cancha de River, creo que aquel contra Perú que Palermo hace el gol debajo de la lluvia, por alguna situación confusa, me quedé sin lugar para escribir, sentado entre dos bancos. Y ahí, un periodista de Reuters hizo valer la chapa, pero a favor: No sé cómo hizo, pero me consiguió una madera para que yo pueda laburar. Como en todo ambiente, hay gente así, y está el que no te saluda. Siempre digo que al único colega que hay que envidiar es al que está acreditado para estar atrás del arco, porque puede ver en primera persona el gol de Messi y abrazarse con él.

 

  • ¿Cuesta hacer la pregunta cuando estás en la conferencia de prensa con otros 100 medios o ni perdés el tiempo?
  • Para poder hacer la pregunta, tenés que estar y yo creo que hay que estar siempre. La mano la tenés que levantar y demostrar que estás. Después, si el dueño del micrófono no te señala, es otra cosa, pero vos tenés que estar ahí y no tenés que dudar en levantar la mano, nunca. Como te digo: Son las grandes ligas, pero acá somos todos iguales.

 

  • Contame una de esas. –
  • En la Copa América me pasó: Estábamos con Diego Riquelme (Reportero Gráfico, Director de elfulbaso.com.ar) sentados, esperando para hacer una nota, y llegó gente de un medio importante y eligieron la mesa donde estábamos nosotros para hacer la suya, sin preguntar, ni saludar, ni pedir permiso. Ahí teníamos dos opciones: nos peleábamos, porque lo que estaban haciendo era una falta total de respeto, o nos levantábamos y nos íbamos para otro lado. Elegimos lo último y nos salió bien: el entrevistado de ellos los hizo esperar (con justicia) una hora y nosotros fuimos los primeros en pasar para hacer una la nuestra con Mariano Andújar que teníamos pactada por insistencia.

 

  • ¿Laburaron mucho la nota?
  • Uff, tendrías que haber visto la cara de los otros cuando pasamos nosotros a charlar con Andujar. Nos miraban como diciendo “¿Estos quiénes son?” y la verdad es que nosotros conseguimos la nota porque insistimos mucho y en ese plano, porque la gente de prensa de AFA nos veía que estábamos todos los días ahí, diez horas, en todos los entrenamientos y en todas las conferencias.

 

  • Fueron a todos lados, además.
  • Sí, fuimos de los pocos que estuvimos en todos lados, viajando como podíamos. Es una vorágine tremenda: del hostel al entrenamiento, del entrenamiento al hostel, de ahí volvías para la conferencia… entre medio tenés que comer, escribir las notas, planificar la logística… Uno en un medio grande tiene la tranquilidad de que llega el día de ir a la Copa, pregunta en qué vuelo le toca, dónde va a dormir y cuánto tiene para gastar. En nuestro caso toda esa planificación corre por cuenta nuestra y ahí entran en juego las especulaciones, los posibles viajes, los rivales… Es un proceso desgastante, que te resta energías a la hora de hacer periodismo. Nosotros estuvimos un mes y medio en Chile, laburando todos los días. Así me engripé dos veces.

 

  • Hiciste rendir los viáticos…
  • Mirá, en todas las coberturas que hice en mi vida, muy pocas veces gané plata. De hecho, muchas veces terminé pagando muchas cosas de mi bolsillo. Una vez que estás ahí, si lo disfrutas, tratas de perder lo menos posible. A mí me encanta ver fútbol, calcula que con mi hermano nos íbamos a ver hasta los Intercountries: estar ahí para mi es lo máximo. Hasta en malos momentos personales estuve con la Selección, como te decía antes, para mí es un privilegio. Sí es cierto que los periodistas nos la rebuscamos: entre el laburo uno come poco, el alojamiento es más barato de lo que es acá y después de tantas horas, buscas lo básico para dormir y arrancar al otro día.

 

  • ¿Hubo buena relación con los colegas de allá?
  • Sí, muy buena, incluso nos hicimos de un grupo de gente con los que coordinábamos los viajes. Son gente que sabe mucho de fútbol, y mucho de fútbol argentino. Tanta es la buena onda que pegamos que cuando terminó la final, uno de los chicos chilenos con los que mejor relación teníamos me abrazó y después me dijo que era al primero que abrazaba. Esa Copa fue una alegría para una nación que está acostumbrada a sufrir mucho y lo tomé de esa manera para mitigar el dolor de la derrota.

 

  • Si tuvieras que definir al periodismo argentino…
  • El periodismo es una profesión de muchos egos. Yo creo que el periodismo no nace en los grandes medios… Es decir, es buenísimo tener la posibilidad, y seguro uno encuentra otras herramientas, pero el trabajo, la cordialidad… Como te dije antes, hay que tratar al otro como un igual. Yo no estoy para nada de acuerdo con los que dicen que el periodismo está mal, que está todo para la mierda; al contrario, yo creo que hay mucha gente buena, muy capacitada. Por lo menos a mí me han ayudado mucho y es lo que intento hacer con los demás. Una vez me pasó de prender la radio y escucharlo a Rex Gowar, un periodista argentino que labura hace años en Reuters, hablar con Patuti Cerviño en La Redonda y yo me quedé maravillado por como hablaba. Y un día, de repente me pasó estar compartiendo una cobertura con él. Yo lo miraba con una admiración tremenda y el tipo, que laburaba hace años en una de las agencias de noticias más importantes y antiguas del mundo, a mí me veía como un par. Son cosas que te enseñan mucho; yo nunca quise olvidarme de eso, de donde vengo. Me ha pasado de compartir cena con gente de las agencias que usamos en el diario y decirles “Puta, yo leo sus cables”. El periodismo te da ese tipo de cosas, al principio uno se sorprende de cruzarse con gente a la que uno admira. Me ha tocado incluso tener al lado a Messi, a Maradona, y nunca pedí una foto. No soy cholulo, no me gusta molestar. Sí me tomo cada cobertura como algo que me regalo.

 

LOS VIAJES

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  • ¿Qué es @PelotaViajera?
  • Pelota Viajera, que ahora lo tengo medio abandonado, es un proyecto, una excusa que elegí para combinar mis dos pasiones que son el fútbol y los viajes. Otros a lo mejor combinan su gusto por viajar con la literatura, o con la arquitectura y la fotografía: Yo generalmente viajo solo, aunque siempre insisto en que uno nunca está solo cuando viaja. He conocido gente en cada viaje que me ha cambiado la cabeza, me ha ayudado a entender las cosas de otra manera. Viajar me hace sentir libre, y disfruto mucho cuando puedo aprovechar y sumar alguna cobertura, porque no aguanto, je. Algunos disfrutan de ver los edificios y ya te digo, a mí me encanta ver a los pibes de todo el mundo jugando a la pelota.

 

  • ¿Qué cosas te han movilizado estando afuera?620479_393912603996224_1540866823_o
  • Messi. Cuando estoy en un partido en el exterior y la agarra Messi y el estadio se enmudece, te invade la sensación de que va a pasar algo mágico, te llenás de adrenalina. A mí se me pone la piel de gallina. Me pasó de estar en un partido en Alemania en el 2012 y ver a los nenes alemanes que iban a la cancha con la camiseta de Leo en la Selección Argentina. Es tremendo.

 

  • Otra…
  • En Holanda, me pasó de estar sentado, en el medio de una plaza que se llama Dam, en el corazón de Ámsterdam, y de repente saltar derecho a Madero, a mi casa de atrás de la vía, gambeteando masetas creyéndome Van Basten mientras pensaba que mi hermano Marcos era el arquero de Alemania. Y de pronto estaba ahí, a 15 cuadras de la cancha donde se lució Van Basten, que era mi ídolo de chiquito y pensaba “¡Cómo me gustaría que esté mi hermano acá para jugar a la pelota!”.

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  • ¿Soñabas con llegar tan lejos cuando estabas en Madero?
  • No, ni loco. Cada paso que fui dando me fue emocionando, sintiendo que había tocado techo. En la Copa Confederaciones del 2013, estaba viendo Italia-Brasil y me dije “mirá donde estoy” y pensé en mi abuelo, que siempre me hablaba de fútbol. Ese día lo veía a Pirlo jugar y ya estaba hecha mi carrera, te daban ganas de aplaudir, tirarte adentro de la cancha. En ese tipo de eventos te sentís un protagonista, aunque no pises el pasto. Hay un micro de FIFA que te lleva hasta adentro de la cancha, el marco… Son cosas que no se olvidan. Me acordé también de mi tía Nenicha, que fue la primera en llevarme a la cancha, la primera a la que yo le escuché decir la palabra Maracaná sin saber que significaba y de repente yo estaba ahí, en ese estadio, viendo a Neymar. Fue muy fuerte.

 

  • ¿Vas a estar en Rusia?
  • Es el objetivo. Yo me amargué mucho ya, en el 2010 y sobre todo en el 2014 la AFA me cagó, me dejó afuera arbitrariamente y acreditó a cada uno… Confío en que esta vez, a lo mejor con una administración nueva, va a ser diferente. Yo creo que se va a dar, pero bueno, hay que moverse, laburar mucho. La clave es nunca dejar de moverse. Obviamente el sueño sería poder hacerlo con mi hijo, él como hincha, yo laburando, pero poder compartir esas cosas. Lo que me pasaba con mi abuelo a la vez me pasa ahora con él.

 

“¿QUERES VER AL MEJOR JUGADOR DEL MUNDO?”

La entrevista, que nunca fue entrevista sino una charla entre un tipo que sabe mucho y otro que trataba de interrumpir lo menos posible, alcanzó las tres horas y media. En ese lapso, suficiente como para hacer un viaje de ida hasta la costa atlántica, vimos llenarse y vaciarse las mesas alrededor. Se terminó porque no quedó alternativa: la cuenta había llegado una hora antes y ya era momento en el que Sánchez vuelva a la oficina.

En el tiempo que estuvimos ahí, nunca dejé de ver la pared que estaba atrás de Diego: se veía a través suyo. Sánchez no solo es un nene, es uno alegre, inocente. Compañero. Perdí la cuenta de toda la cantidad de frases motivadoras que el maderense utilizó para con quien suscribe y otros amigos, a los que los ayudó con el puntapié inicial de proyectos que hoy marchan viento en popa. Sí hubiese una imagen archiconocida que definiera a Sánchez, bien podría valer (y sería coherente con su laburo) aquella imagen de Piojo López simulando un inflador. Pero al principio de esta nota dijimos que al Toro bien lo puede definir una anécdota.

“En la previa del Mundial pasado, en el partido que se jugó acá en La Plata contra Eslovenia, yo estaba acreditado y un ratito antes del partido, un amigo que no podía ir me regala una entrada. Llamé a la Agencia y a mi primo, pero nadie podía. En eso, se me ocurrió una idea: salí por el estacionamiento del Estadio Único, por donde entran los jugadores y me fui hasta al lado de la puerta, que estaba que desbordada de hinchas, periodistas y curiosos. Empecé a buscar y lo vi: había un nene en una bicicleta playera, con la camiseta de River. Me acerqué y le pregunté cuál era el jugador que más le gustaba, y me dijo Lanzini. Le pregunté por otro más, no me acuerdo que me dijo, y al final le hice la pregunta: ¿Querés ver jugar al mejor jugador del mundo? , le regalé la entrada y me di vuelta, en medio de toda la gente que miraba sorprendida. Mirá como son los chicos: el pibe me gritó ‘Muchas gracias, ¿pero no tenés otra para mi amigo?’ y yo le dije que no, que ya no tenía. La verdad que me partió el alma”.

A lo mejor esa historia, una entre tantas, sobre Diego no dice nada. A lo mejor no vivimos en un país donde hasta el presidente de la AFA revende entradas, sino más bien todo lo contrario y lo que Sánchez cuenta casi al pasar sea efectivamente eso, nada destacable. Incluso es probable que sí, que sea natural sentirse culpable con un chico inmediatamente después de darle un regalo alucinante. Insisto, a lo mejor nada de lo que está en esta nota hable bien de Diego Sánchez.

A lo mejor solo lo define alguna pelota en un potrero, un partido que se juega en el último rincón del mundo o un nene de diez años gambeteando masetas con la camiseta de Van Basten. En cualquier caso, que haya cerca un grabador. Aunque en esta oportunidad, prenderlo ni siquiera hizo falta.

Chile, un éxito argentino

La Selección Chilena de Fútbol navegó durante décadas entre el ostracismo y la desilusión hasta que finalmente logró alcanzar la orilla de la identidad. Desde el 2007 hasta el momento, el país trasandino creció exponencialmente de la mano de dos aciertos dirigenciales: la inversión de contratar a Marcelo Bielsa y la coherencia para elegir reemplazantes con la misma idea y casualidad o no, nacionalidad.

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Bielsa, el maestro que forjó la semilla de un combinado trasandino ambicioso. T13

Generalmente, las buenas historias empiezan con una incertidumbre: el instante inmediatamente posterior a un beso robado; la carrera que empieza un jugador a la hora de patear un penal definitivo, el miedo que precede a la emoción de un test de embarazo, el carreteo incesante de un avión que está por despegar.

No fue ese el caso de Chile.

Cuando la Asociación Nacional de Fútbol de Chile (ANFP) anunció la contratación de Marcelo Alberto Bielsa el 10 de agosto de 2007, lo hacía, como entidad, con la firme convicción de que estaban dando un paso seguro hacia un futuro mejor.

Lógicamente, no todos los integrantes de la ANFP estaban de acuerdo en la llegada del Loco a la Selección. Las pretensiones económicas del rosarino, y sobre todo, la extensa lista de requisitos y transformaciones que exigia Bielsa para poder desarrollar en forma eficiente su trabajo se asemejaban a las de una estrella y generaban resquemores.

Ciertamente, Bielsa lo era: Tres títulos en el fútbol argentino, un subcampeonato de Libertadores, un subcampeonato de América con la poderosa Argentina, sumada a una brillante medalla de oro en Atenas 2004. La única duda deportiva pasaba por su inactividad: el rosarino acumulaba tres calendarios encerrado en su finca, alejado de los flashes y ensismado en su videoteca.

Aquel diez de agosto, Bielsa rubricó su contrato por tres años, con un valor que rondaba los 1,4 millones de dólares. A poco de llegar, el Loco tomó la decisión de quedarse a vivir en el predio de entrenamiento Juan Pinto Durán, que la Selección de Chile tiene en Santiago. Allí vivió durante 42 semanas, donde fue testigo de todas las remodelaciones que exigió y se cumplieron: renovó las 17 habitaciones de los jugadores, los pisos (había que evitar que los jugadores puedan resbalarse y caer), jacuzzis, sala de masajes y un moderno centro de cómputos para llevar al máximo su obesisión por la base de datos.

El césped de las canchas del predio evolucionó de potrero a primer mundo, se reconstruyó toda la infraestructura del lugar (Cocina, sistema de desagues e hidratación, calderas, quinchos, estacionamientos, utileria y lavandería) y convirtió la concentración chilena en la base de operaciones futbolisticas más moderna de lationamerica.

Adentro de la cancha, lo de siempre: Bielsa explotó al máximo la capacidad que tiene para que sus equipos expresen exactamente lo que pretende, y la ingenua Selección Chilena se convirtió en un hambriento y vertical elenco que jugaba, por primera vez en su historia, más cerca del arco rival que del propio.

Con el Loco en el mando, Chile volvió a clasificar a un mundial tras 12 años, alcanzando el segundo lugar de las Eliminatorias con 33 puntos. Ya en el Mundial, el conjunto trasandino alcanzó los octavos de final, una histórica marca que potenció su idolatría.

Sólo el desgaste dirigencial logró alejar a Bielsa del cargo. Ya había anunciado el rosarino que se alejaría del cargo ante el triunfo de Jorge Segovia en la ANFP. Aunque eso no sucedió, la relación del Loco con Sergio Jadue, el nuevo titular de la Federación, tampoco fue la mejor por lo que su alejamiento terminó por concretarse el 4 de febrero del 2011, 1274 días después de haber arribado a un fútbol mucho peor. Los números lo acompañarán siempre: Bielsa cerró su ciclo con el 60% de efectividad.

La salida de Bielsa le dejó a la ANFP un problema doble: debían reemplazar unos zapatos demasiado grandes, con la limitación de candidatos que les generaba el nuevo estilo de Chile. En ese plano, el nombre del también argentino Claudio Borghi se caía de maduro: ocho títulos con el Colo Colo pregonando un fútbol ofensivo y vistoso, no directamente emparentado con el rosarino, pero sí estacionado sobre bases similares.

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Borghi construyó una éxitosa carrera con Colo Colo.

Esta vez, la empresa no resultó fructifera: Borghi fue presentado 20 días después de que se anunció la salida de Bielsa, a pocos meses de la Copa América que se disputó en Argentina y en la que Chile era uno de los candidatos. Finalmente, el elenco trasandino quedaría eliminado por Venezuela en cuartos de final y la prensa/opinión pública le asestaría a un mazazo mortal al Bichi del cual nunca podría recuperarse.

El 14 de noviembre de 2012, tras caer en un amistoso frente a Serbia, la ANFP le expresó a Borghi su voluntad de que el ex jugador de Argentinos Juniors dé un paso al costado. Un puñado de días después, el 3 de diciembre, su compatriota Jorge Sampaoli asumía en el cargo.

Spain v Chile: Group B - 2014 FIFA World Cup Brazil
Sampaoli, el verdadero discípulo de Bielsa.

El oriundo de Casilda cosechaba en el fútbol chileno similares éxitos que los de Borghi, con una pequeña y gran diferencia: Sampaoli es un confeso admirador de Bielsa, tanto de sus formas como de su forma de entender el fútbol. Este antecedente, le permitió, en principio, contar con un poco más de crédito, algo que el santafesino luego renovaría con actuaciones destacadas de su equipo.

Tan destacado fue su paso y tan distante estuvo del proceso de Borghi, que en el 2014, año en el que llevó a Chile a los octavos de final de la Copa del Mundo, Sampaoli fue elegido como el Mejor Entrenador de América, en la premiación que otorga año tras año el diario uruguayo El País.

Lo mejor estaba por venir: en la Copa América 2015, en casa, Sampaoli alcanzó el pedestal tras quedarse con el primer título profesional de la historia, en complicidad con la mejor generación de futbolistas que vio pasar el seleccionado chileno. Fútbol ofensivo, vertical, agresivo, hambriento: Chile se consolidó como el país con la identidad más asumida del continente y además, en el mejor.

Sampaoli, que alcanzó su máximo cargo siendo prácticamente un desconocido en su país, se catapultó entonces al Salón de la Fama en el globo, elevando su capacidad seductora en los grandes clubes europeos. El premio en metálico que le entregó la ANFP fue suculento y la renovación del contrato, también. Al mismo tiempo, su salida del conjunto chileno asomaba como algo más cercano que lejano, máxime por la endeble relación que mantenía con la prensa y la filtración del monto de su salario.

El pasado 19 de enero, el casildense finalmente anunció su alejamiento, harto del hostigamiento de la prensa y probablemente, desgastado tras 3 años intensos y exitosos en el cargo. Sampaoli, que ahora evaluará ofertas suculentas para continuar su carrera. Arturo Salah, el nuevo encargado de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, debió buscar, prácticamente como primera medida desde su asunción, al difícil reemplazo del entrenador más exitoso de la historia de su fútbol.

Los nombres que aparecieron no solo no sorprendieron, sino que elevaron la confianza en una federación repleta de escándalos, pero que evidencia desde hace 9 años una coherencia deportiva: la búsqueda del arco contrario, un barco que encuentra capitán cruzando la cordillera: Marcelo Bielsa, el candidato número uno; Eduardo Berizzo, otro de sus discípulos, el número dos. Ambos rechazaron el ofrecimiento y el futuro reemplazante es una incógnita.

¿Podrá Chile, sin entrenadores argentinos, conservar su línea? ¿O será que el éxito, algo que viene esquivando al país detrás de la cordillera, es exclusivamente patrimonio nacional?